El fracaso ha sido, para muchos que han triunfado, un escalón para lograr el éxito.
Thomas A. Edson fracasó 10.000 veces antes de inventar el bombillo eléctrico. Ese ejemplo nos dice que la perseverancia es la principal actitud de quienes consiguen llegar a su objetivo.
Para otros el fracaso es el fin, es la prueba que demuestra que él o ella no tiene capacidad para lograr sus metas en determinada actividad profesional.
Ahora bien, para lograr el éxito es importante conocer algunas reglas o leyes que indudablemente ayudarán a aquellos que las siguen a encontrar un lugar destacado dentro del club de los exitosos.
Aquí vamos a enumerar 16 leyes, las cuales están inspiradas en las investigaciones hechas por Napoleón Hill, un gran estudioso del comportamiento humano, quien dedicó su vida a enseñar a miles de personas a vivir mejor.
Las leyes del éxito:
La mente maestra: Asociación consciente con otras personas que te pueden ayudar a concretizar tus objetivos.
Tener un propósito claro: La falta de propósito es una de las principales razones por la cual muchos no llegan a ninguna parte.
La autoconfianza: Tener seguridad en uno mismo nos ayuda a dominar los miedos, que son los principales enemigos del éxito.
Crear el hábito de ahorrar: Nadie puede tener éxito en la vida sin ahorrar dinero. Ahorrar te ayudará a crear una consciencia de prosperidad, con la cual tus ingresos se multiplicarán.
Iniciativa y liderazgo: Ser el líder en lugar de ser el seguidor.
Tener imaginación: La creatividad es nuestra principal fuente de ingreso, un problema de dinero no se resuelve con dinero, se resuelve con creatividad.
El entusiasmo: Nadie llega a ninguna parte si no tiene entusiasmo, al hacer las cosas con mucho entusiasmo, los demás se contagiarán e será más fácil conseguir su cooperación.
Autocontrol: Saber llevar tu vida hacia donde tu quieras.
Siempre hacer más: Nadie puede llegar a ser un auténtico líder en ningún ámbito de la vida si no practica el hábito de trabajar más y hacer un trabajo mejor que aquel para el que se le paga.
Crear una personalidad agradable: es fundamental la transformación del carácter para lograr una adaptación favorable en cualquier situación.
Pensamiento correcto: Te ayudará a organizar tu mente para aquello que es verdaderamente importante.
La concentración: La práctica de esta ley te ayudará a enfocar tu atención en aquello que deseas.
La cooperación: trabajar en equipo te hará más fácil el camino hacia tu propósito.
Beneficiarse del fracaso: como dije en la introducción de este artículo el fracaso es un puente hacia el éxito pues te enseñará cual es el camino correcto para lograr tus objetivos, y que hay una diferencia entre “fracaso” y “derrota temporal”.
La tolerancia: te enseñará a evitar los desastrosos efectos de los prejuicios raciales y religiosos. La intolerancia convierte en enemigos a aquellos que deberían ser amigos. Destruye las oportunidades y llena la mente de dudas, desconfianza y prejuicios.
Practicar la regla dorada: Consiste en tratar a los demás como te gustaría que te trataran a ti.
sábado, 10 de julio de 2010
jueves, 28 de enero de 2010
El Espíritu del Dinero
Desde pequeños hemos escuchado toda nuestra vida que el dinero es malo, sucio, corrompe, separa a las familias y amigos, no hay suficiente y en fin, que es el culpable de los males de la humanidad.
Realmente el dinero no es nada de todo eso. Es solamente un trozo de papel que nos sirve de intercambio en muchas de nuestras relaciones.
Es energía condensada como toda la materia existente en el plano físico.
¿Por qué entonces es tan difícil en la mayoría de las personas la relación con él?
Porque el dinero como todo en nuestras vidas responde a lo que pensamos. Creer es crear y mientras creas que no hay suficiente estarás atrayendo eso en tu vida. No olvides que el pensamiento es energía y como tal tiene una ley de causa y efecto, de manifestación y de atracción.
El dinero es un medio para vivir nuestro propósito de vida unido a nuestro trabajo, hacerlo fluir, compartirlo generosamente, disfrutarlo y tener una calidad de vida acorde con quienes en realidad somos. Pero, ¿conoces tu cual es tu propósito de vida y cómo unirlo a tu profesión? La mayoría de las personas lo ignoran y realizan a lo mejor cualquier trabajo cuya finalidad es obtener un dinero. En ese caso se convierte en un fin en lugar de un medio lo cual nunca te llevará a la felicidad, siempre estarás luchando por conseguir más, tendrás la sensación de que no hay suficiente.
Sin embargo, podríamos ir más allá, si no estás contento con lo que tienes y en cómo te relacionas con el famoso papelito, es que tampoco estás contento contigo mismo. Todos los pensamientos de carencia, culpabilidad, impotencia, insuficiencia, miedos, envidias y lucha te alejan de él porque te alejan de ti mismo y de tu potencialidad creativa. Descubre quien ERES invierte en tu propia autoestima y no dudes de que la riqueza aflorará en tu vida.
Hemos escuchado muchas veces aquella utopía acerca del reparto equitativo de la riqueza planetaria entre todos sus habitantes. Si eso se realizara tanto tu como yo sabemos muy bien lo que sucedería al cabo de un tiempo, un año por ejemplo; los que tenían seguirían teniendo y posiblemente más y los que no tenían se quedaron sin nada muy rápido porque no lo supieron manejar.
La prosperidad es una cuestión de consciencia y no tiene que ver con la cantidad que tengas. Puedes tener mucho y ser muy carente porque estás en conflicto contigo mismo y tu propia honestidad, puedes tener una vida abundante y ser muy próspero, y también podrías no tener tanto y serlo o no tener y ser carente porque vives pensando en que eres una víctima llena de resentimiento hacia los ricos en lugar de buscar tu propia fuente de riqueza.
Siempre, en todas las situaciones de crisis hay personas que se hunden y otras sin embargo, que descubren como fabricar pañuelos en lugar de llorar.
La riqueza es una cuestión de espiritualidad.
MªLuisa Becerra
www.marialuisabecerra.com
Realmente el dinero no es nada de todo eso. Es solamente un trozo de papel que nos sirve de intercambio en muchas de nuestras relaciones.
Es energía condensada como toda la materia existente en el plano físico.
¿Por qué entonces es tan difícil en la mayoría de las personas la relación con él?
Porque el dinero como todo en nuestras vidas responde a lo que pensamos. Creer es crear y mientras creas que no hay suficiente estarás atrayendo eso en tu vida. No olvides que el pensamiento es energía y como tal tiene una ley de causa y efecto, de manifestación y de atracción.
El dinero es un medio para vivir nuestro propósito de vida unido a nuestro trabajo, hacerlo fluir, compartirlo generosamente, disfrutarlo y tener una calidad de vida acorde con quienes en realidad somos. Pero, ¿conoces tu cual es tu propósito de vida y cómo unirlo a tu profesión? La mayoría de las personas lo ignoran y realizan a lo mejor cualquier trabajo cuya finalidad es obtener un dinero. En ese caso se convierte en un fin en lugar de un medio lo cual nunca te llevará a la felicidad, siempre estarás luchando por conseguir más, tendrás la sensación de que no hay suficiente.
Sin embargo, podríamos ir más allá, si no estás contento con lo que tienes y en cómo te relacionas con el famoso papelito, es que tampoco estás contento contigo mismo. Todos los pensamientos de carencia, culpabilidad, impotencia, insuficiencia, miedos, envidias y lucha te alejan de él porque te alejan de ti mismo y de tu potencialidad creativa. Descubre quien ERES invierte en tu propia autoestima y no dudes de que la riqueza aflorará en tu vida.
Hemos escuchado muchas veces aquella utopía acerca del reparto equitativo de la riqueza planetaria entre todos sus habitantes. Si eso se realizara tanto tu como yo sabemos muy bien lo que sucedería al cabo de un tiempo, un año por ejemplo; los que tenían seguirían teniendo y posiblemente más y los que no tenían se quedaron sin nada muy rápido porque no lo supieron manejar.
La prosperidad es una cuestión de consciencia y no tiene que ver con la cantidad que tengas. Puedes tener mucho y ser muy carente porque estás en conflicto contigo mismo y tu propia honestidad, puedes tener una vida abundante y ser muy próspero, y también podrías no tener tanto y serlo o no tener y ser carente porque vives pensando en que eres una víctima llena de resentimiento hacia los ricos en lugar de buscar tu propia fuente de riqueza.
Siempre, en todas las situaciones de crisis hay personas que se hunden y otras sin embargo, que descubren como fabricar pañuelos en lugar de llorar.
La riqueza es una cuestión de espiritualidad.
MªLuisa Becerra
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